MUJERES CON IMPACTO: EL PODER DE ANIMARSE A DAR EL PRIMER PASO
Hay encuentros que dejan mucho más que una agenda de actividades: conversaciones que inspiran, historias que movilizan y la certeza de que el crecimiento cobra un sentido diferente cuando se construye junto a otras personas.
Participar como disertante en Mujeres con Impacto fue una experiencia profundamente enriquecedora. Compartir este espacio con mujeres emprendedoras, empresarias, profesionales y líderes reafirmó una convicción que me acompaña desde hace muchos años: el liderazgo no consiste únicamente en alcanzar objetivos, sino también en abrir caminos para que otras personas descubran su propio potencial.
Durante mi charla invité a reflexionar sobre la importancia de construir proyectos y emprendimientos que nazcan desde la autenticidad. Estoy convencida de que antes de pensar en un modelo de negocio, una estrategia o un plan de crecimiento, necesitamos conectar con quiénes somos y con aquello que verdaderamente queremos aportar al mundo.
Como suelo decir, el proyecto que queremos construir debe conectarse primero con nuestro ser para luego poder expresarse hacia afuera. Cuando existe esa coherencia entre la persona y el propósito, las oportunidades comienzan a tomar forma.
También compartí una idea que considero fundamental para quienes aún están esperando “el momento indicado”: no hay una edad ni un tiempo perfecto para emprender. Siempre existe la posibilidad de comenzar, de reinventarse y de animarse a dar el primer paso. Lo único que realmente nos aleja de nuestros sueños es dejar de escucharlos.
Estos espacios tienen un enorme valor porque nos recuerdan que nadie crece en soledad. Cada experiencia compartida, cada historia y cada conversación pueden convertirse en el impulso que alguien necesita para tomar una decisión que transforme su vida.
Fue un honor compartir este encuentro junto a mujeres que, desde distintos ámbitos, también trabajan por el desarrollo de las personas y el fortalecimiento del liderazgo femenino: Wanda Dahir, directora de la carrera de Recursos Humanos de la Universidad de Morón; Andrea León, con quien trabajamos codo a codo desde hace muchos años en el INCADE; Rossana Spaciuk, presidenta de CAMEM, espacio donde también compartimos juntas; y la corredora inmobiliaria y empresaria María Bower, con quienes tuve el privilegio de compartir el escenario y enriquecer este espacio desde miradas complementarias.
Quiero agradecer especialmente a la Municipalidad de Posadas por la invitación y por impulsar iniciativas como Mujeres con Impacto, que generan oportunidades de aprendizaje, encuentro y colaboración. Estoy convencida de que cuando creamos espacios para compartir conocimientos, construir redes e inspirarnos mutuamente, contribuimos al desarrollo de una comunidad más innovadora, más comprometida y con más mujeres liderando el cambio.







