la ruta del emprendedor | liderar el cambio desde la escucha activa
En La Ruta del Emprendedor me gusta conversar con personas que, desde distintos ámbitos, generan transformaciones reales. En esta oportunidad dialogué con Verónica Vymazal, psicóloga, líder de equipos y actual gerente general del Sanatorio IOT de Posadas, una mujer que combina la sensibilidad de su profesión con la capacidad de impulsar cambios en organizaciones complejas.
Desde el inicio de nuestra charla, Verónica dejó en claro que no le gusta definirse únicamente por su profesión. Me compartió que, después de más de 26 años de trayectoria, sigue reconociéndose en aquella niña inquieta que siempre buscaba nuevos desafíos. “Soy de romper moldes”, me dijo, y creo que esa frase resume gran parte de su recorrido. Su formación como psicóloga le permitió desarrollar una mirada profundamente humana, pero también la impulsó a cuestionar estructuras, escuchar otras perspectivas y animarse a construir nuevas formas de trabajar.
Al hablar sobre liderazgo, apareció un concepto que atravesó toda la conversación: la escucha. Verónica destacó la importancia de escuchar activamente, de animarse a comprender diferentes puntos de vista y de construir con otros. Algo que hoy parece natural, pero que durante muchos años estuvo ausente en muchos espacios de trabajo. Como ella misma expresó, antes se daban órdenes; hoy los equipos necesitan participación, diálogo y sentido de pertenencia.
Cuando le pregunté por los desafíos más importantes de su carrera, no dudó en mencionar la pandemia y la postpandemia. Ese período significó un punto de inflexión para ella y para todo el equipo del sanatorio. Fue un momento que los llevó a cuestionar procesos, revisar prácticas y animarse a transformar aspectos profundos de la cultura organizacional. “Primero tenía que cambiar yo”, reflexionó durante la entrevista, dejando en evidencia que los procesos de transformación comienzan por quienes los lideran.
Uno de los cambios más significativos que impulsaron fue la implementación de un organigrama circular, donde el paciente y su familia ocupan el centro de la organización. A partir de allí, todos los equipos —médicos, enfermería, hotelería, administración y áreas de apoyo— trabajan de manera articulada alrededor de ese objetivo común. Una decisión que refleja una nueva forma de entender la gestión en salud, más colaborativa y centrada en las personas.
También conversamos sobre los desafíos que trae la tecnología y la inteligencia artificial. Verónica destacó la importancia de capacitar a los equipos y acompañarlos en la incorporación de nuevas herramientas, entendiendo que la tecnología no reemplaza a las personas, sino que les permite enfocarse en tareas donde el valor humano sigue siendo irremplazable.
Mientras la escuchaba, pensaba que su historia demuestra algo fundamental: liderar no es imponer respuestas, sino generar espacios donde las preguntas correctas permitan construir mejores soluciones. Y quizás por eso hoy, además de su rol dentro del sanatorio, ya está mirando nuevos desafíos vinculados al sistema de salud en general, convencida de que es momento de generar más diálogo y trabajar juntos en las transformaciones que el sector necesita.
Gracias, Verónica, por compartir tu experiencia y por recordarnos que los cambios más profundos comienzan cuando nos animamos a escuchar, aprender y transformar nuestra manera de mirar las cosas.



