APRENDER HACIENDO: EL CAMINO PARA UNA FORMACIÓN PROFESIONAL MÁS REAL, ÁGIL Y CONECTADA CON EL FUTURO

Hace más de 20 años que trabajo en el ámbito educativo, acompañando la formación de profesionales y gestionando equipos como rectora del INCADE, un instituto de tecnicaturas superiores en Posadas. Dentro de ese espacio, hace tres años decidí impulsar un proyecto donde los estudiantes pudieran salir del aula, poner en juego sus conocimientos y enfrentarse a problemas concretos.

Así nació el Hackathon INCADE, una experiencia que hoy vuelve a ser reconocida y que representa mucho el concepto de educación que defiendo.

Como rectora de INCADE, una de mis mayores motivaciones es crear e impulsar espacios de formación, capacitación y práctica que preparen a nuestros estudiantes para escenarios que todavía están por venir.

Porque formar futuros profesionales no significa solamente transmitir conocimientos. También significa generar las condiciones para que puedan experimentar, equivocarse, adaptarse, trabajar con otros, tomar decisiones y transformar una idea en una solución. Eso es lo que sucede durante el Hackathon INCADE.

Este desafío reúne a estudiantes de nuestras tecnicaturas superiores para trabajar en proyectos y emprendimientos que buscan responder a necesidades concretas del entorno. La tecnología es una herramienta fundamental, pero no es el único componente: detrás de cada propuesta hay creatividad, investigación, colaboración, toma de decisiones y, sobre todo, personas aprendiendo a trabajar juntas.

Siempre sostengo que hay aprendizajes que solamente aparecen cuando nos animamos a hacer. En un Hackathon, los conocimientos del aula se encuentran con la realidad. Los estudiantes tienen que analizar un problema, pensar alternativas, construir una propuesta y, muchas veces, modificarla sobre la marcha.

Estos espacios también son una oportunidad para experimentar la dinámica de la agilidad: avanzar, probar, recibir retroalimentación, ajustar y volver a intentar.

Hay otro aprendizaje que considero esencial y que el Hackathon pone en el centro: el trabajo en equipo. Los estudiantes pueden encontrarse con compañeros de su propia carrera, pero también con personas de otras tecnicaturas. Y cuando distintas disciplinas se encuentran, aparecen nuevas preguntas, nuevas miradas y posibilidades que quizás no hubieran surgido trabajando individualmente.

Como mentora y como rectora, me interesa acompañar estos procesos porque creo profundamente en una educación que no se limita a preparar para aprobar, sino que prepara para actuar.

Una educación que combina tecnología e innovación con ética, valores y responsabilidad. Una educación que entiende que los futuros profesionales no solo van a incorporarse a un mundo que ya existe: también tienen la posibilidad de crear el mundo que viene.

Y todo este esfuerzo se compensa con la declaración de interés municipal del Hackathon INCADE 2026 por parte del Honorable Concejo Deliberante de Posadas, un reconocimiento a esta propuesta y, también, una oportunidad para reafirmar el camino que elegimos recorrer.

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